MUSICA PARA EL ALMA
- 8 ago 2015
- 1 Min. de lectura
A decir verdad, resulta tan difícil entender la unión entre #viajes a la prehistoria y la #música como tratar de separarlas.
Por lo general, en la mayoría de viajes, casi siempre cámara en mano, olvidamos que en muchas ocasiones debemos olvidarnos de nosotros precisamente y tratar de conectar de verdad con todo lo que estamos viendo y sintiendo.
Y aunque no soy la única persona en afirmar este hecho, si me voy a unir al mensaje de tantos que han experimentado como yo, la magia de ponerse unos auriculares en el interior de una cueva o cualquier otro lugar y tratar de sentir como nuestro cuerpo, nuestros sentidos y nuestra alma se disponen a entablar una conversación con todo lo que nos rodea. Es absolutamente fascinante y hay que hacer la prueba al menos una vez. Todo quede dicho, respetando las explicaciones de los guías que nos acompañan en el trayecto, pero permitiéndonos unos segundos de sonoridad interna si de verdad queremos vibrar por dentro y ver un poquito más allá.
Para ello, desde viajes a la prehistoria os iremos recomendando una serie de títulos, autores y compositores que nos abrirán la mente y porqué no decirlo, nos conducirán a un nuevo estado de conciencia mientras los escuchamos en determinados lugares, que ya de por si, poseen un poder especial.
Hoy será el turno de #Dead Can Dance. La primera vez que les escuché, fue gracias al programa de Iker Jiménez, y la verdad es que como muchas de sus recomendaciones esta principalmente no me dejó indiferente y creo que a ustedes tampoco.
© Viajes a la prehistoria











Comentarios